viernes, 3 de febrero de 2012

Enmadurando

Es curioso como a medida que pasan los años uno se vuelve cada vez mas asocial.
No, no hablo sobre la época de párvulos, en esa época todos éramos unos pequeños descerebrados, carne de columpio. Tampoco me refiero a primaria, no hace falta irse tan lejos. Basta con remontarse a los 17, cuando uno se prepara para selectividad, cuando uno era aún un jodido iluso.
Antes de continuar, quisiera aclarar que ésta no es una de esas entradas de quinceañer@ en plan "que buenos tiempos sin preocupaciones, cuando el recreo duraba media hora y los exámenes de historia eran más fáciles". No trabajo, como bien, bebo mejor y no se me ocurriría volver a tener 15 años ni aunque me pagaran.
Pues bien, hace media década tan solo, uno era capaz de hacer muy buenos amigos en unas pocas semanas. No hacía falta nada mas que un poco de complicidad en un grupo grande, un tema en común, unas copas de más. Ahora, me he vuelto alguien desconfiado, mucho. Sigo siendo sociable (algo menos), pero no hago amigos, hago conocidos, gente por la que se que no me dejo los huevos de verdad. Que nadie se sienta ofendido, no hay que ser demasiado realista para darse cuenta de que es algo muy común y hasta sano.
Supongo que es culpa de las cicatrices. Me duelen cuando aún no ha llegado la tormenta.
No se si ésto es bueno o es malo, hay quien dice que simplemente estoy "madurando".
Madurar, es un concepto bastante gracioso, sobre todo porque todo el mundo entiende "madurar" como "amoldarse almainstream". Sinceramente, apunto más alto.

Se que en mi anterior entrada dije que en ésta explicaria porque me gustaría publicar un libro, pero creo que estoy quemando mucho el tema de las mierdas literarias así que tiempo al tiempo.

Hoy de prefieshhhta

Sanmar

2 comentarios: