lunes, 28 de julio de 2014

Puñetazos en la almohada

¡Felicidades Demencia Errante! Quien me iba a decir que justo hoy me da la tontería de ponerme a escribir una entrada y resulta que es exactamente el mismo día en que, hace ya cuatro años, escribí mi primera entrada. Tristemente, hace muchos meses que dejó de importarme.

Pero aún así lo mantengo vivo, como a un pariente en coma al que mi orgullo se empeña en no desconectar. No entiendo por que sigo escribiendo aquí, de verdad. Nadie excepto las Cs lo leen y eso es debido a que yo mismo lo enterré en un cuarto secreto. Al principio me daba bombo, publicaba enlaces a entradas por twitter e incluso animaba a otros a leerme cual triste vendedor de fanzines. Pero un día descubrí que mi familia también podía tener acceso a él, descubrí que tengo verdadero pánico a que ciertas personas lean mis entradas. Me crié en un entorno en que la creatividad y la expresión eran objeto de burla y desaprobación. "Eres raro", "no pierdas el tiempo con eso", "que turbio", "marica", "déjate de gilipolleces y ponte a estudiar"... bombardeos de comentarios como esos llovían cada vez que intentaba sacar de mi cabeza algo bueno. De modo que lo escondí, cerré el blog bajo llave como hice con todas aquellas historias, cuentos e intentos fallidos de novela. Como ya he dicho antes, una de las principales motivaciones para publicar es el reconocimiento, el comentario que mi ego devora como una chuchería y que hace que sienta que lo que siempre me ha gustado hacer sea minimamente valorado. Sin ese detalle, sin ese empujón, el 90% de lo que he escrito en meses ha quedado, de nuevo, bajo el candado invisible de mi escritorio. Y esa es otra, los últimos meses he debido escribir como un 90% menos que antes...

Probablemente solo sean desvaríos paranoicos. Mi familia y demás gente non-grata en mi mundo de papeles sucios tienen mejores cosas que hacer que fisgar en lo que publico en internet, pero ese gusano seguiría royéndome mientras mi blog y mis cosas permanecieran a la luz. De modo que... ¿Por que no desconecto ya? ¿Por que no lo mando todo a la mierda? Podría crear un blog nuevo, con un seudónimo decente y simplemente empezar de cero con todo esto, pero... ¿De que serviría? ¿De verdad quiero esforzarme? ¿Quiero la mediocre adoración de un reducido número de freaks que aun leen blogs? (De hecho si, la quiero, la deseo) ¿Tendré la suficiente fuerza como para que no caiga de nuevo en el olvido?

No tengo ni idea.

Hoy... ¿Sabes lo que te digo? Que le den a esta puta coletilla de mierda. La ponía siempre para darle continuidad al blog, para que fuera mi firma, mi huella. Pero me tiene hasta los cojones. La mitad de las veces la pongo con pinzas por que la estructura que elegí da asco. "Oh, si voy a poner una coletilla ingeniosa y perspicaz para darle el último cariz a la entrada". "Oh vaya, hoy no se me ocurre nada recurrente para poner en una frase ultra corta y encasillada, mejor pongo esta puta mierda que no pega ni con cola". Mierda pura.

Sanmar

P.D: Lo de poner "Sanmar" al final de las entradas también me parece una soberana gilipollez. Arriba lo pone bien clarito, en el cuadradito de la derecha con el avatar. Pero es estético y le da un aire algo más personal, como si firmaras una carta. Asi que lo dejo.

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