CAPÍTULO I "La malvenida"
El joven parte para realizar su preinscripción, sin haber pisado aún la EUIIII ni sus alrededores. Segun sale del metro, puede ver hordas de yonkis se arrastran buscando uno de los famosos taxis de la droja, no por nada los llaman taxicómanos (badum pish), lo cual sumado a que la facultad se encuentra en la puta calle sin un mísero cacho de césped, ya le dice mucho de lo que le espera. Pero el es joven, está lleno de alegría y vitalidad y aunque esa primera visión disuelve bastante el ambiente American Pie que inocentemente esperaba, no es suficiente para desanimarle. Tranquilo cordero, que todo llegará. Así pues atraviesa sus temibles puertas semi-automáticas, hace el papeleo necesario e inicia su primera exploración del lugar, la cual le revela que tu facultad se parece más a un psiquiátrico abandonado que a otra cosa. Strike dos amigo, pero no pasa nada, ¡estás en la Universidad! llegados a este punto ¿Que puede salir mal? Animalito...
CAPÍTULO II "El despertar"
Bueno, ya lleva unos pocos meses en la uni, le ha dado tiempo a hacer colegas, a desfasar a lo bestia, a fichar a las mozas (¡yeeeeeja!) y a... ¿estudiar? - ¿Estudiar? ¡Nadie me dijo que tendría que estudiar!- Pues si compañero, te has tocado las bolas a dos manos y lo sabes, e incluso te hace sentir algo orgulloso. Y ahora toca ponerte a chapar estando a una semana escasa de los exámenes. - Bah, yo ésto me lo saco con la polla. En bachiller estudiaba con UN DÍA de antelación y aprobaba.
¿No es tierno?
Pues no chaval, pues no. Estás en primero de carrera, eres la puta escoria de la facultad y vas a ser sometido a la purga, es decir, a los exámenes más jodidos que te puedas echar a la cara y por si fuera poco, aún si el profesor se apiadase de ti y te pusiese un examen fácil, no te preocupes, la corrección será lenta y dolorosa. Total, que a tu brillante expediente académico le cae un lamparón de brea en forma de cates y más cates.
El chico se atreve a acudir a las temibles revisiones de examen convencido de que podría haber aprobado, de las cuales sale empapado en lefa, con un ojo morado y con menos nota de la que le habían puesto en un principio.
Pero bueno, tras ese baño de humildad (y de fluidos seminales), no le queda otra que llorar al Malvado Rector que le deje seguir estudiando en tan prestigiosa universidad e incluso podría pensar que en realidad la facultad no está tan mal y que estudiandomás todo irá a mejor. Pero eso es porque aún no contaba con:
- El LAMENTABLE (con mayúsculas) estado de los laboratorios a razón de:
. Reactivos y material en mal estado (yo he llegado a ver reactivos de hace más de cincuenta años rulando por el laboratorio)
. Limitación enfermiza del material que vas a utilizar
. Inutilidad del profesorado
. Control obsesivo por parte del mismo
- El LAMENTABLE profesorado, compuesto en su mayoría por primos segundos de Tutankamon que no conocen tecnología más allá de los avanzadísimos acetatos (transparencias).
El chico se atreve a acudir a las temibles revisiones de examen convencido de que podría haber aprobado, de las cuales sale empapado en lefa, con un ojo morado y con menos nota de la que le habían puesto en un principio.
Pero bueno, tras ese baño de humildad (y de fluidos seminales), no le queda otra que llorar al Malvado Rector que le deje seguir estudiando en tan prestigiosa universidad e incluso podría pensar que en realidad la facultad no está tan mal y que estudiando
- El LAMENTABLE (con mayúsculas) estado de los laboratorios a razón de:
. Reactivos y material en mal estado (yo he llegado a ver reactivos de hace más de cincuenta años rulando por el laboratorio)
. Limitación enfermiza del material que vas a utilizar
. Inutilidad del profesorado
. Control obsesivo por parte del mismo
- El LAMENTABLE profesorado, compuesto en su mayoría por primos segundos de Tutankamon que no conocen tecnología más allá de los avanzadísimos acetatos (transparencias).
- El LAMENTABLE estado de las instalaciones. La sala de ordenadores era un zulo con máquinas dignas de un museo, las paredes se caen a pedazos, la cafetería es un antro enano, etc...
- La LAMENTABLE dirección y representación de alumnos, quienes aunque empiecen con ganas y buen pie siempre acaban chupando rabos (por debajo del culo a ser posible) para su propio beneficio.
Todo ello sumado a grandes dosis de hijoputismo y despotismo ilustrado, terminan por volver al alumno un ser sin esperanzas que lucha por terminar la carrera de una puta vez.
CAPÍTULO III "La huida a la tortilla francesa"
El alumno, después de haber sido victima de suficientes desgarros anales, no cumple con las condiciones mínimas de permanencia y decide que se niega a llorarle al Malvado Rector una vez más y parte raudo hacia el horizonte, en busca de un futuro mejor.
- La LAMENTABLE dirección y representación de alumnos, quienes aunque empiecen con ganas y buen pie siempre acaban chupando rabos (por debajo del culo a ser posible) para su propio beneficio.
Todo ello sumado a grandes dosis de hijoputismo y despotismo ilustrado, terminan por volver al alumno un ser sin esperanzas que lucha por terminar la carrera de una puta vez.
CAPÍTULO III "La huida a la tortilla francesa"
El alumno, después de haber sido victima de suficientes desgarros anales, no cumple con las condiciones mínimas de permanencia y decide que se niega a llorarle al Malvado Rector una vez más y parte raudo hacia el horizonte, en busca de un futuro mejor.
Y así termina la historia de nuestro héroe, quien perdió dos años de su vida en la facultad de los horrores. Pero no se fue de allí con las manos vacias. Cuando se fue, también se llevó consigo algunos buenos recuerdos y algunos mejores amigos, que sopesan en parte las penurias a las que fue sometido.
Hoy, con demasiado sueño como para pensar que poner aquí (Eureka!)
Sanmar
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