martes, 29 de noviembre de 2011

Moses´s Inferno 2ª Parte

Al abrir los ojos, observaron que se encontraban en lo que parecía una vieja nave industrial de planta rectangular. Las paredes, estaban llena de máquinas que a juzgar por su aspecto, llevaban años sin funcionar. No obstante, un pequeño generador zumbaba en una esquina, conectado a una gigantesca bobina de unos cuatro metros de alto que se encontraba en el centro de la habitación. En una esquina había una trampilla que tenía pinta de dar a un sótano y al fondo, una gigantesca puerta de metal anaranjado. El suelo estaba alfombrado por cientos de papeles, llenos de gráficos y anotaciones, que parecían concentrarse al rededor de un pequeño escritorio sobre el que se apoyaba un hombre. Un hombre cuya mente daba la impresión de encontrarse muy lejos de allí.
Dicho personaje, vestía un traje de corte elegante, pero le quedaba grande debido a su extrema delgadez. Tenía la cara chupada y los ojos hundidos y ojerosos. Profundas arrugas surcaban su rostro que probablemente hubiera sido atractivo en su día. Todo ello sumado a un fino bigote y un peinado relamido, le daba el aspecto de un hombre de éxito que había caído en desgracia y que por ello había envejecido mucho en muy poco tiempo.
Súbitamente, el hombre salió de sus ensoñaciones y buscó por entre los papeles del suelo el más limpio que pudo encontrar, sacó una estilográfica de un bolsillo de la chaqueta y un tintero del escritorio y comenzó a escribir lo que parecía ser una carta.
La tinta fluía sobre el papel mientras los compañeros observaban a tan extraño ejemplar, a sabiendas de que él no podía verles, y cuando Moses empezó a pensar que no sacarían nada en claro de allí, pudieron oír claramente tres enérgicos golpes en la puerta de la nave. El científico también debió escucharlos porque empezó a escribir frenéticamente. En su cara se dibujaba el miedo mientras goterones de sudor resbalaban por su frente. En la puerta volvieron a sonar tres golpes de nuevo, esta vez más fuertes, además de una ininteligibles voces en el exterior. Cuando el hombre terminó de escribir,dobló el papel en un cuadrado minúsculo y lo escondió entre dos chapas de la pared. A continuación abrió un cajón del escritorio y de él extrajo un revolver. Comprobó que estaba cargado y salió corriendo hacia la trampilla, por la que bajó de un salto, perdiéndose en el abismo dejando el escrito tras de sí.
Los visitantes, conscientes de que no les quedaba mucho tiempo antes de que quien quiera que fuera entrase, sacaron la carta del escondite y la leyeron con avidez.


(Más en la siguiente entrada :D)

Estaréis pensando "¿Pero que cojones es esto hermano?¿Pero no iba sobre el infierno o no se que hostias?" Bueno, pues os adelanto que en principio al blog solo voy a subir parte de lo que voy escribiendo, pequeños trozos de la historia y tal, y si algún día la termino, ya la subiré entera. Así que es normal que entre trozo y trozo no haya mucho que ver XD

Hoy, jodiendo la marrana

Sanmar

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